Desórdenes alimentarios

Te acompaño a mejorar tu relación con la comida y que ésta deje de ser una fuente de angustia, descontrol y sufrimiento.

¿Como conseguir estar en paz con la comida?

Consulta Presencial

Si vives en Azkoitia o alrededores, estaré encantada de atenderte en el centro.   PIDE CITA >>

En un mundo donde la presión por alcanzar ciertos estándares de belleza es abrumadora, los esfuerzos para controlar o bajar de peso muchas veces nos llevan a adoptar prácticas alimentarias desordenadas en nombre de la “salud”. Como consecuencia, esto genera una sensación de fracaso y sufrimiento en la persona y conduce a pensamientos obsesivos en torno a la comida y el cuerpo.

A menudo se piensa que hacer dieta es simplemente una cuestión de fuerza de voluntad y autocontrol, y, sin embargo, sabotear los intentos de dieta es la forma que tiene nuestro cuerpo humano para protegernos y garantizar nuestra supervivencia.

Es importante entender que no has “fallado” a la dieta. El concepto de éxito o fracaso en la dieta es simplista y no tiene en cuenta la complejidad del cuerpo humano y la relación con la comida.

 

En el camino hacia una relación más saludable con la comida, te puedo acompañar en:

  • Reconectar con tus señales internas de hambre y saciedad, y a disfrutar de los alimentos sin restricciones ni remordimientos.
  • Eliminar la culpa y la vergüenza al comer. En lugar de juzgar tus elecciones alimentarias, exploraremos tus hábitos alimentarios y trabajaremos en su mejora, en un espacio compasivo y libre de juicios.
  • Eliminar las etiquetas alimentarias de “alimentos buenos y malos”. En consulta se fomenta una relación flexible y sin culpa con los alimentos, sin categorizzarlos como “buenos” y “malos”. Esto ayuda a reducir la ansiedad y la culpa asociadas con la comida, promoviendo en su lugar variedad y placer al comer.
  • Te ayudaré a desarrollar hábitos alimentarios sostenibles a largo plazo, independientemente de tu peso o tamaño corporal.
  • Trabajaremos otros aspectos de la vida que pueden influir en tu relación con la comida, como es el estrés, la ansiedad, el sueño y la actividad física, entre otras.